viernes, 7 de mayo de 2010

Entre la docencia y mi profesión

Desde niño estuve involucrado en la docencia, ya que mi madre es profesora de primaria (jubilada), mis abuelos ambos eran maestro, tías, tíos, primas también lo son, aunque con la pequeñita diferencia que ellos son de carrera docente, en fin, como la gran mayoría de hijos de docente ¡NO QUEREMOS SER MAESTROS!, (principalmente por el sueldo raquítico).

Por lo cual decidí estudiar otra cosa, me fui a la ciudad de México porque quería ser abogado, presente un examen de admisión en la Escuela Libre de Derecho, el cual había aprobado, pero por razones que no quiero nombrar me regrese a mi ciudad natal, mientras tanto en Iguala sucedía que llegaba una extensión del Tecnológico de Chilpancingo que ofrecía algunas carreras entre ellas Licenciatura en Informática, llegue a la escuela, para esto era un edificio prestado, me pare afuera deje un gran suspiro atrás de mi, me encontré frente a una escaleras, y como dice José Santos Chocano en El idilio de los volcanes “. . . en una escalinata como alucinación”, siendo esto el inicio de mi carrera de informática.

Al paso de los semestres, mi primer coqueteo como maestro fue gracias a mi entrañable maestro de matemáticas de nombre Agur, en ese entonces había en el grupo varios que habían reprobado su materia y el me ofreció darles el curso de verano y yo mismo evaluarlos y la verdad me gusto, no puedo negar que ese aire de autoridad y respeto que infringía en mis compañeros me había seducido.

En el año de 1994, al terminar mi carrera, con dos amigos formamos una pequeña sociedad y nos fuimos a la ciudad de Huitzuco (mas a menos unos 45 km de Iguala), haciendo como Cortez “… quemamos nuestras naves para no volver”, como buenos exploradores fuimos a iniciar una Escuela de Computo con una deuda de dinero que de recordarlo ya no lo haría, fue tal el éxito que terminamos pagando en menos de 6 meses, nuestro popularidad era tal, que nuestro nombre de escuela (CECAIT, Centro de Capacitación en Informática para el Trabajo) habíamos rebasado algunas fronteras (bueno pueblos circunvecinos), logramos vencer a otras escuelas del mismo tipo, que incluso el hospital, ayuntamiento nos habían solicitado cursos de capacitación para sus empleado.

Pasado los años decidimos ser profetas en nuestra tierra, volvimos a Iguala y formamos nuestra extensión, teniendo un gran éxito también, creamos un programa especialmente para niño llamado Compukid´s, donde recibíamos desde los 5 años, como es lógico el escepticismo de algunos padres de que los niños no sabían leer, se preguntaban como iban a aprender, pero ¡hoooo! Sorpresa.

Nuestro eslogan era y cito: “En este nuevo milenio cuando la tecnología este entretejida en todos los aspectos de la vida cotidiana se distinguirán aquellos que fueron niño Compukid´s”. Quiero agregar que esos niños que ahora son jóvenes algunos de ellos son alumnos del CECyTE siendo estos los mas adelantados en sus clases de TIC´s o Módulos y si me permiten, varios de ellos ingresaron a la escuela porque mi amigo y hermano que formamos esa sociedad estamos aquí y esto dicho por los propios padres de familia.

Posteriormente mas o menos en el año 2001 dejamos de funcionar por tantas y tantas crisis económicas, desempleo.

Hay cosas que sin saberlo se traen en la sangre el gusto por ser profesor no se hereda sino que se mama, se trae en los huesos hasta el tuétano, el poder tener un encuentro con jóvenes, darles herramientas para seguir adelante son cosas que me siento obligado por carácter genético darles, el platicar con ellos no solamente de los temas de la clase, sino que también de otras cosas por ejemplo en el caso de la violencia, una de las cosas que mas les recalco es que “no perdamos la capacidad de asombro”, es decir, que no veamos esas cosas como algo cotidiano aunque todo el día nos estén bombardeando con ello.

Les digo como dice Facundo Cabral “hoy mismo puedes decirle basta a los noticieros que te envenenan desde el amanecer hasta el anochecer, que hoy es un nuevo día para empezar de nuevo”.

Porque el ser docente en un nivel como el nuestro no es solamente transmitir conocimientos, sino que también experiencias de vida, que a los jóvenes se les puede educar en pensamiento, en la forma de sentarse, de pedir las cosas, a las jovencitas decirles que el respeto empieza con uno y a los muchachos decirles que “lo Cortéz no quita lo valiente”, “Que no se den por vencidos ni aun vencidos”.

Dentro de este quehacer existen sabores y sinsabores que hace que uno se motive o desmotive, quiero platicarles una anécdota que me sucedió algunos años atrás que fue una gran satisfacción.

En primer semestre tenia un grupo de muchachos en total cinco que al ver la situación económica tanto de su entorno como de su hogar decidieron que al termino del semestre irse a los Estados Unidos ya que todos ellos tenían familiares radicando allá, estando con ellos les platique mi testimonio de vida como joven-estudiante, las carencias que pase, los deseos frustrados, pobrezas y los invite a que reflexionaran en lo siguiente, que se imaginaran su vida 5 años adelante sin estudio, que cosa seria, sujetos a que serian, pasando muchos de ellos penurias, ahora les pedí que se volvieran a imaginar pero con la idea de haber terminado su bachillerato y seguir estudiando, como se veían, esto los hizo reflexionar y todos ellos siguieron estudiando terminaron el CECyTE, siguieron en el Tecnológico y frecuentemente me venían a ver para ayudarles o simplemente para platicar al cabo de los años terminaron su carrera y ahora se encuentran trabajando, todos ellos exitosos.

Ahora eso me sirve para dar otros testimonios para otros muchachos y tengo otras experiencias con ellos y al verlos triunfar me llena de satisfacción, les digo que escriban en una hoja todas las cosas que desean, que la guarden y que cuando trabajen en su profesión vayan haciendo realidad poco a poco cada uno de sus deseos.

Ya que ha esa edad todo deseamos y les digo un proverbio que desde joven aprende y cito: “Si deseas algo y no lo puedes tener, búscalo en las cosas que lo tienes”.

Bueno, no todo es color de rosa, también existen sinsabores, ¿Qué cosa me frustran?, cuando veo a muchachos que fueron mis alumnos trabajando de policías, o en farmacias eso duele y me pregunto que cosa deje de hacer para que ese alumno terminara ahí, yo se que pueden ser muchos factores, pero también creo que el tenerlos en una aula es la posibilidad de CONSTRUIR o DESTRUIR, el dejar huella en ellos es lo que como docente busco.

BUENO, ESTA HISTORIA CONTINUARA…..

1 comentario:

  1. Alberto, el ser docente es una profesión aunque para muchos la mal pagada deja muchas satisfacciones, cuando lo que realizas lo haces con ese ánimo y deseos de cambiar a las personas, hay docentes que nacen y se hacen en el transcurso del tiempo, otros que se entran por diferentes circunstancias y se van formando en el camino ya sea porque compraron la plaza o buscaron la "palanca" esos creo laboran por que no les quedó de otra en fin me permito felicitarte por tu desempeño docente ya que los logros que mencionas no se dan tan facimente, desafortunadamente la situación en la que vive el pais deja sin empleo a muchas personas te invito a que posteriormente retomes la empresa que tenias y sigas adelante, en lo personal también tengo experiencias muy enriquecedoras y otras tembien frustantes que en otro momento comentaremos en corto" como dicen.
    Cordiales saludos
    Nohelio Chávez Castillo
    Tutor del grupo.

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